01Sensorik
Edición 054 · 18 de octubre de 2026 · ≈ 60 s
La vida útil de la carne lista para comer requiere marcadores sensoriales, no sólo valores de seguridad
Un estudio sobre pollo braseado esterilizado y envasado al vacío muestra por qué los productos cárnicos listos para consumir no deben evaluar su vida útil únicamente con parámetros microbiológicos y químicos convencionales. El equipo analizó el producto durante seis meses de almacenamiento a 25 ± 1 °C, utilizando siete lotes de producción comparables. Combinó un panel sensorial entrenado, lengua electrónica, nariz electrónica y cromatografía de gases con espectrometría de movilidad iónica.