Edición 032 · 26 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura
Veintiocho días en vez de noventa: el estatus sanitario marca el ritmo del comercio avícola
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), a través de APHIS, ha propuesto reducir de 90 a 28 días el periodo de espera relacionado con influenza aviar altamente patógena (IAAP) para la importación de aves vivas y determinadas mercancías avícolas. La publicación del 24 de septiembre no es una norma vigente: se trata de un proyecto reglamentario, con plazo de comentarios hasta el 23 de noviembre de 2026.
La propuesta se basa en la evolución de los criterios internacionales de la WOAH. APHIS señala que la incubación de la IAAP se considera ahora de 14 días, frente a los 21 días utilizados antes, y que dos periodos de incubación a nivel de lote sustentan un plazo de 28 días. El cambio afectaría requisitos de certificación, origen y cuarentena para aves, huevos para incubar y productos procedentes de regiones afectadas; no elimina las demás condiciones sanitarias ni las restricciones para otras enfermedades aviares.
Para compradores, procesadores y operadores logísticos, la cuestión decisiva no es solo que una zona vuelva antes al comercio. También debe demostrarse, por lote, región de origen, fecha de exposición, situación de cuarentena y documentación veterinaria, que se cumplen los requisitos aplicables. La reducción del plazo puede acortar interrupciones comerciales, pero eleva la importancia operativa de datos rápidos y verificables.
La relevancia técnica está en separar velocidad de simplificación. Un marco de 28 días solo funciona si vigilancia, zonificación, certificación y trazabilidad se conectan sin lagunas. Para la cadena cárnica, el posible cambio convierte la competencia en bioseguridad documental: quien pueda verificar el estatus sanitario y la procedencia con precisión podrá reaccionar antes cuando se reabran flujos comerciales.