Meat Morning Briefing
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Edición 064 · 28 de octubre de 2026 · 2 min. de lectura

El tamaño de partícula convierte la fibra de cebo en una variable de gestión de la calidad cárnica

La ración de cebo no se describe adecuadamente con el porcentaje total de fibra. Una actualización de Michigan State University Extension, publicada el 26 de octubre, sitúa la atención en la fibra detergente neutra físicamente efectiva (peNDF): la parte de la fibra cuya estructura y tamaño de partícula favorecen la rumia y contribuyen a estabilizar el pH ruminal. Para el vacuno de cebo, esto convierte la granulometría en una variable operativa, no solo nutricional.

La razón es fisiológica. Al rumiar, el animal reduce el tamaño de las partículas y produce saliva, que ayuda a amortiguar el pH del rumen. Dos dietas con una concentración similar de fibra detergente neutra pueden por ello diferir en consumo, ganancia diaria, tiempo de rumia y riesgo de acidosis. La fuente recomienda usar el Penn State Particle Separator: la fracción retenida por encima de 4 mm se multiplica por el contenido de NDF de la dieta para estimar la peNDF.

Los valores orientativos no deben interpretarse como una receta única. La síntesis citada muestra objetivos distintos según el criterio: rendimiento, consumo o reducción de abscesos hepáticos. Estudios más recientes reunidos por la universidad relacionan un aumento de peNDF con menos tiempo diario por debajo de pH 5,5; alrededor de 9,5 % de peNDF se asoció en esos trabajos con el umbral de 180 minutos diarios bajo ese pH. Las definiciones de tamiz empleadas son decisivas al comparar recomendaciones.