Edición 027 · 21 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura
La nueva decisión europea de zonificación avícola convierte el dato de origen en criterio de liberación
La Comisión Europea ha vuelto a modificar las condiciones de entrada para determinadas zonas de Estados Unidos tras nuevos focos de influenza aviar altamente patógena. El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/2104 actualiza las listas de zonas estadounidenses autorizadas para aves, material germinal, carne fresca de ave y carne de aves de caza. Entró en vigor al día siguiente de su publicación oficial.
La medida no equivale a una prohibición general de importación desde Estados Unidos. Aplica el principio de regionalización: la Comisión evaluó la información epidemiológica y las medidas comunicadas por la autoridad veterinaria estadounidense y suspendió las entradas procedentes del área bajo restricciones afectada por nuevos focos. Por ello, la elegibilidad depende de la zona exacta de origen y de la correspondencia de los documentos con la lista vigente.
Para compradores y operadores europeos, la consecuencia práctica es concreta. El control no puede quedarse en país de origen, especie, planta o certificado genérico. Antes de cerrar una compra, hay que comprobar zona de producción, zona de sacrificio o transformación cuando corresponda, fecha de emisión documental y la versión actual de los anexos. También los sistemas de proveedores deben poder bloquear o separar lotes afectados sin paralizar mercancía admisible.
La regulación muestra que la regionalización es una disciplina de datos. Ofrece una alternativa a medidas nacionales indiscriminadas, pero solo funciona si logística, trazabilidad y documentación conservan el vínculo con el territorio autorizado. En productos con mezclas de origen o cadenas complejas, esa relación debe estar disponible desde la especificación hasta la recepción.