Edición 030 · 24 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura
El control de Salmonella solo es sólido cuando el muestreo funciona como cadena
La Agencia de Sanidad Animal y Vegetal del Reino Unido subraya que el control de Salmonella en avicultura es una cadena operativa, no una prueba aislada. Los programas nacionales de control abarcan gallinas ponedoras, reproductoras y broilers. Combinan bioseguridad, muestreo periódico bajo procedimientos definidos, análisis en laboratorios autorizados, visitas oficiales y medidas cuando se detectan serotipos regulados.
La importancia de un muestreo correcto merece especial atención. Una muestra no solo decide sobre un lote: alimenta la vigilancia con la que se evalúa el riesgo del sector. La autoridad indica que el personal oficial verifica tanto el cumplimiento y la bioseguridad como la técnica de muestreo. La trazabilidad del resultado empieza, por tanto, en la toma de muestra y no en la hoja analítica.
Los datos británicos ilustran la lógica preventiva. Según el informe anual 2025 de APHA, la proporción de manadas positivas para Salmonella regulada fue de 0,43 % en ponedoras y de 0,004 % en broilers. La agencia aclara que el aumento de casos humanos en Inglaterra no se ha vinculado hasta ahora a huevos ni a carne de ave británicos. Esa distinción evita conclusiones apresuradas, pero no reduce la necesidad de vigilancia.
Para la cadena cárnica, la consecuencia es clara: bioseguridad, higiene de la nave, control de plagas, agua y pienso seguros, muestreo y respuesta ante hallazgos deben estar conectados. El procesador no puede compensar de forma fiable una prevención débil en la granja. Y la granja necesita que los resultados, las restricciones y la información lleguen sin demora a quienes gestionan huevos, aves y productos posteriores.