Meat Morning Briefing
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Edición 034 · 28 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura

El aceite de romero en el pienso se convierte en una cuestión de especificación y seguridad laboral

La nueva autorización europea de aceite esencial de romero como aditivo para piensos muestra cómo un ingrediente aparentemente sencillo se convierte en una tarea de especificación para la cadena cárnica. El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/2113 clasifica el producto como aditivo sensorial del grupo funcional de aromatizantes y autoriza su uso para todas las especies animales bajo condiciones definidas. Para aves de engorde, cerdos de engorde, rumiantes, ovinos y caprinos se establecen, según especie y categoría, contenidos máximos en el pienso completo.

La decisión no equivale a una autorización general de cualquier aceite de romero. La norma describe la composición, incluidos marcadores como 1,8-cineol y alcanfor, y fija valores máximos para metileugenol y estragol. El aceite debe incorporarse mediante una premezcla; las instrucciones han de indicar condiciones de almacenamiento y estabilidad frente al tratamiento térmico. Además, el uso conjunto con otros aditivos debe respetar un límite combinado para determinados p-alilalcoxibencenos.

Para fabricantes de pienso, integraciones y productores de carne, el punto decisivo es la gestión documental y operativa. La conformidad se basa en identidad de materia prima, dosificación, compatibilidad de mezclas y trazabilidad de lotes, no en la denominación comercial «romero». La Comisión tampoco autorizó el uso en agua de bebida dentro de esta categoría funcional. EFSA no esperaba un riesgo para consumidores de productos animales bajo las condiciones propuestas, pero identificó riesgos para quienes manipulan el aceite: irritación y sensibilización de piel, ojos y vías respiratorias. Por eso, la autorización convierte el ingrediente aromático en una cuestión conjunta de formulación, control analítico y protección laboral.