Meat Morning Briefing
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Edición 013 · 06 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura

La vigilancia de BSE demuestra por qué el muestreo dirigido importa más que el total

El programa estadounidense de vigilancia de encefalopatía espongiforme bovina, BSE, actualizó sus cifras al 1 de septiembre. APHIS informa 19.033 muestras válidas y 405.474 puntos BSurvE acumulados en el ejercicio fiscal 2026, con datos de octubre de 2025 a agosto de 2026. La actualización es relevante porque muestra cómo se sostiene la seguridad sanitaria mediante muestreo dirigido y documentado, no mediante pruebas de cada animal sacrificado.

El sistema se centra en poblaciones bovinas en las que sería más probable detectar la enfermedad. Las muestras se obtienen en explotaciones, laboratorios veterinarios y de salud pública, mataderos, clínicas veterinarias y mercados ganaderos. APHIS indica que el diseño permite detectar, dentro del periodo definido, un caso de BSE por cada millón de animales en el rebaño nacional con un 95% de confianza.

La cifra de muestras no debe interpretarse como una garantía de control individual de cada canal. Su función es epidemiológica: proporcionar una vigilancia proporcional al riesgo y datos comparables sobre la situación sanitaria del rebaño. Para mataderos y comercializadores, esto significa que la vigilancia nacional complementa, pero no sustituye, los controles operativos, la retirada de materiales de riesgo y la documentación requerida en cada establecimiento.

APHIS añade que Estados Unidos dejó de calcular puntos OIE a partir del ejercicio fiscal 2025 debido a cambios de la Organización Mundial de Sanidad Animal en el capítulo correspondiente. Los puntos BSurvE siguen apareciendo en la actualización como elemento del diseño de vigilancia. La enseñanza práctica es que los indicadores sanitarios deben leerse junto con su método y definición vigente. Sólo así pueden respaldar de forma creíble decisiones de exportación, abastecimiento y confianza en la cadena cárnica.