Meat Morning Briefing
01Research

Edición 016 · 09 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura

La fermentación de precisión apunta a las proteínas estructurales de la textura cárnica

La textura de la carne no depende únicamente de la forma exterior de un producto, sino de las proteínas que estructuran las fibras musculares. Investigadores del Tufts University Center for Cellular Agriculture comunicaron el 3 de septiembre avances para producir actina y miosina mediante fermentación de precisión. Ambas proteínas miofibrilares son decisivas para la estructura de los músculos y, por tanto, para propiedades como la consistencia y el comportamiento durante el calentamiento.

El equipo abordó dos obstáculos técnicos. En el caso de la actina, incorporó durante la producción una molécula que mejora su solubilidad y elevó de forma sustancial el rendimiento. Para la miosina, una proteína demasiado grande y compleja para fabricarse fácilmente como molécula completa en microorganismos, se compararon fragmentos de distinto tamaño. Un fragmento intermedio resultó especialmente eficiente y formó un gel al calentarse, un comportamiento relevante porque se aproxima a una función estructural de la carne.

Según la universidad, el enfoque de fermentación produjo un rendimiento comparable al cultivo celular en tres días, frente a ocho días, y el coste estimado para un gramo de miosina fue aproximadamente una doceava parte. Son resultados de un planteamiento de producción de ingredientes; no prueban todavía que un producto terminado consiga por sí mismo una experiencia sensorial equivalente a la carne.