Edición 015 · 08 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura
La seguridad de la comida cruda para mascotas debe abarcar la cocina, no solo el producto
La Food Standards Agency británica ha vuelto a situar la comida cruda para mascotas en el centro de la higiene doméstica. En su actualización científica anual, publicada el 3 de septiembre, la autoridad informa de que el 29 % de las muestras analizadas no cumplió los criterios legales de higiene: se detectó Salmonella o se superó el límite de Enterobacteriaceae. También se identificaron niveles elevados de Campylobacter, MRSA y STEC.
La información se refiere a alimentos crudos para animales de compañía, no a productos destinados al consumo humano. Sin embargo, es relevante para la industria cárnica y para minoristas, porque el riesgo se desplaza con facilidad al entorno del hogar: manos, recipientes, superficies de trabajo, frigorífico y contacto con niños, personas vulnerables u otros alimentos. El problema de control no termina al entregar el envase al dueño del animal.
La FSA ya actualizó sus consejos sobre manipulación y almacenamiento y ha iniciado investigación social para averiguar cómo se usan estos productos en viviendas, qué conocen los consumidores sobre los riesgos y qué obstáculos tienen para seguir las recomendaciones. El trabajo debe concluir en enero de 2027 y alimentar la futura evaluación de riesgo de la autoridad.