Edición 062 · 26 de octubre de 2026 · 2 min. de lectura
La calidad de las aves locales debe especificarse por genética y sistema de producción
La combinación de genética y sistema de producción debe demostrarse en la canal y en la carne, no solo en la velocidad de crecimiento. Un estudio publicado el 22 de octubre compara pollos autóctonos de Fiyi con sus cruces con broilers bajo dos sistemas: alojamiento convencional interior y manejo exterior con aprovechamiento de recursos del entorno.
El equipo trabajó con machos y hembras de ambos tipos de pollo, suplementados con dieta comercial de broiler o con sorgo y residuos de cocina. Bajo el sistema de aprovechamiento exterior, los cruces igualaron a los animales autóctonos en varios rasgos de calidad y composición de la carne. En ese contexto, la carne de los pollos locales mostró pH final más alto y menor contenido de grasa; además, muslos, alas y canales de aves criadas al aire libre fueron más pesados que los equivalentes del sistema interior.
Los autores no convierten esos resultados en una promesa sensorial general. Señalan expresamente que hacen falta evaluaciones adicionales de terneza y jugosidad. Esta cautela es importante: pH, contenido mineral, proteína y peso de los cortes son datos útiles, pero no sustituyen un panel sensorial ni una especificación comercial de textura, aroma y rendimiento culinario.