Meat Morning Briefing
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Edición 009 · 02 de septiembre de 2026 · 2 min. de lectura

Biomasa de cáñamo en pollos de engorde: una baja inclusión no autoriza una sustitución amplia

Un subproducto de la extracción de cannabidiol, la biomasa de cáñamo agotada, no puede considerarse automáticamente un ingrediente inocuo para piensos avícolas solo porque reduzca costes o reutilice residuos. Un nuevo ensayo de alimentación con pollos de engorde muestra con claridad que, incluso con dietas formuladas para tener la misma energía y proteína, la dosis determina el resultado.

En el estudio, 200 pollitos Cobb-500 recibieron durante 42 días dietas con 0, 5, 10 o 20 % de biomasa de cáñamo agotada. El consumo de pienso no descendió, pero a partir del 10 % empeoraron la conversión y el peso corporal. Con 20 % también se observaron menor peso de pechuga, más pérdida de exudado y mayor fuerza de corte, es decir, menor terneza. La mayor inclusión modificó además el perfil lipídico del músculo y se asoció con mayor corticosterona en plumas, un indicador de estrés crónico.

La señal práctica es doble. El 5 % no produjo efectos adversos medibles sobre salud o productividad en este ensayo. Sin embargo, los resultados a niveles superiores impiden tratar la biomasa como un sustituto lineal de componentes convencionales. Especialmente relevante para la cadena cárnica es que los cambios no quedaron limitados al crecimiento: también afectaron rendimiento de pechuga, retención de agua y textura.

La biomasa de cáñamo agotada no está autorizada por la FDA-CVM estadounidense para alimentación de ganado debido, entre otras razones, a dudas sobre posibles cannabinoides residuales en tejidos. El estudio no sustituye esa evaluación regulatoria. Su valor está en definir el siguiente paso técnico: composición analítica de cada lote, comprobación de residuos y validación de calidad de canal y carne deben acompañar a cualquier posible uso.